Letra: Tatsurou
Música: Miya
Traducción: MUCC-Chile (2026)
En un cuarto oscuro,
te cantaré una canción de cuna.
Ahora, buenas noches.
Tómate un somnífero
y ve a dormir.
En una noche sofocante,
busco con mis uñas cortadas al ras
un teléfono que no suena.
Caigo en la ilusión
de que nadie me necesita.
Por siempre, desde la pequeña ventana
de este cuarto,
me limito a contemplar
la marcha de los santos.
El sol de la vida
no ilumina este cuarto.
Pierdo la prueba de mi existencia
y sigo cayendo,
cada vez más rápido,
tragándome la paranoia.
Mis ojos, como canicas,
refractan este mundo
y lo reflejan distorsionado.
Un corazón invadido
por la triste enfermedad de la soledad.
Un mundo donde no hay nada.
Un mundo vacío,
sumido en la melancolía.
Pegada a una pared completamente blanca,
una sombra se rio.
En medio de una soledad desoladora,
que alguien diga mi nombre.
Mi existencia.
Mi existencia.
Un mundo donde no hay nada.
Un mundo vacío,
sumido en la melancolía.
En un cuarto completamente oscuro,
él grita aferrado a las paredes.
Una prueba de que existo.
Que alguien diga mi nombre.
Una prueba de que existo.
Muéstrame qué significa
estar vivo.