Letra: Miya
Música: Miya
Traducción: MUCC-Chile 2026
Mientras el tiempo pasa entre esas enredaderas
el valor de tomar conciencia de uno mismo se desvanece
se va borrando, desapareciendo
La determinación que juré bajo el cielo del este, los sentimientos enterrados en el caos
¿hacia dónde van? ¿hacia dónde?
¿Cuánto habremos dado por sentado estos días?
Una prueba, ahora, una prueba
Los niños que despertaron de un largo sueño se pusieron de pie
El atardecer lo consumió todo hasta reducirlo a cenizas
Caigo en picada, mi voz resuena vacía sin que mis deseos lleguen a ninguna parte
El significado de existir, la prueba de estar vivo, ¿dónde debería dejarla grabada?
La campana del lamento resuena, como anunciando el final de todo
tantas veces como noches quedaron grabadas en mi vida
La campana del lamento no deja de sonar mientras enfrento esta realidad
resuena en un cielo que soy capaz de contemplar
Dong, dong
Insecto de la melancolía
¿Adónde vas? ¿Adónde te diriges?
cargando a tus espaldas un paisaje sin color
por un camino sin rumbo ni destino
La campana del lamento resuena, tantas veces como noches quedaron grabadas en mi vida
anunciando el final de todo
La campana del lamento no deja de sonar mientras enfrento esta realidad
hacia el cielo que soy capaz de contemplar
Vuélvete nada. Todo lo que habías perdido ha regresado a la nada
Una historia insignificante como esa
Acepta el presente, no hay ningún valor en quedarse ahí
Grita con una voz sin voz, canta con fuerza.