Letra y música: Miya
Traducción: Mukkero (2026)
Absurdo juego de fantasías.
Hoy y mañana sigo enloqueciendo solo.
Haciendo que un tercero reconozca mi existencia,
el marco finalmente queda completo.
Como la actuación de un gato abandonado
que intenta despertar compasión,
imploro por el sonido de la lluvia.
Una enfermedad moderna sin lugar adonde ir,
el triste hijo de Dios interpreta su papel hasta el final.
Solo tengo miedo.
En realidad, tengo miedo
porque soy incapaz de enfrentarme a mí mismo.
Un valor necesario para poder escapar:
interpreto la debilidad
y me aíslo del mundo.
Sin vacilar, puse mi vida en la balanza
y hoy también sonreí.
Si la teñía de rojo,
podía sentir que estaba vivo.
Podía estar seguro de ello.
Solo después de perderla comprendí
aquella existencia irremplazable.
¿Por qué no pude percibir
aquella voz sin sonido?
Hoy también sonrío
con un rostro que ha perdido toda emoción.
Hoy también sonrío
con un rostro que ha perdido toda emoción.
Qué maravilloso este mundo:
todos sonríen ocultando quiénes son.
Somos robots falsificados,
manipulados por nuestro ego,
destinados simplemente a morir.
Las emociones retorcidas
terminan atravesando este cuerpo deformado.
Y solo al romper con este maravilloso mundo
adquirieron significado por primera vez.
Probablemente nunca sabremos
cuál es la respuesta
hasta el día en que muramos.
Estos cuerpos nuestros
terminarán desapareciendo.
Proyectando sobre un cielo sin estrellas
las palabras que dejaste atrás,
sigamos cantando.