Letra: Tatsurou
Música: Miya
Traducción: MUCC-Chile
El timbre de salida resonó en el andén,
y yo me bajé a mitad del camino.
En el viento perfumado de osmanthus*,
nuestro viaje juntos llegó a su fin.
Es verdad eso de que el amor detiene el tiempo.
Ante algo tan impropio de mí,
tú te ríes de mi cara desconcertada. Qué hermosa eres.
No tenemos palabras de promesa ni nada parecido,
pero quiero estar contigo.
La forma de hacerlo realidad, nuestro rumbo...
quiero que sigamos unidos.
Quiero que volvamos a estar juntos en el futuro.
¿Qué importa cuántos años sean? Entonces, juntos hasta la muerte.
Vamos, soñando con un beso en la mano izquierda,
los dos hacemos una promesa.
Sigamos así, sin preocuparnos por nada.
Dicen que el amor crece con el tiempo, y no es mentira.
Mientras el tren se mece,
yo, un poco cansado, y tú, sonriendo... qué hermosa eres.
Cuando estamos tan cerca, ya no puedo expresarlo con palabras.
No hay nadie más que tú.
Lo nuestro seguramente era el destino.
Oye, aunque intentemos apresurar la felicidad,
nunca estará completa.
Pero llegué a pensar que eso mismo es hermoso.
El futuro ya está cerca, justo ahí.
Me alegro de haberte conocido.
Ahora, aunque sea tarde, te prometo amor eterno.
Había tantas cosas que quería decirte.
Ojalá no las hubiera dejado para después.
Creía que también mañana estaríamos riendo juntos.
Ahora, los dos somos uno.
¿Qué importa cuántos años sean?
Mira, nosotros estaremos siempre juntos.
Ya te vas, ¿verdad? Hasta el día en que volvamos a encontrarnos.
Entre el aroma del osmanthus cantaré sobre el amor eterno.
Mañana también, sigue sonriendo.
*Kinmokusei (osmanthus fragante): árbol conocido por su intenso aroma y cuya floración en Japón está asociada al otoño.