Letra: Tatsurou
Música: YUKKE
Traducción: MUCC-Chile (2026)
«Voy a fingir que no sé nada.
Llorando,
rompiéndome,
riendo...»
Vi un gatito
que ya solo espera morir.
Parece que sus órganos excretores
están obstruidos
y nadie se le acerca.
Él mismo pone una cara
como si eso fuera lo más normal.
Tú no entiendes
que esto se acabó.
La lluvia sigue cayendo
sin dar señales de parar.
Apago la luz de la habitación
y me arrastro por el suelo.
Pienso en gente desgraciada
para consolarme,
y así encuentro
otra forma de escapar.
Una gota negra
cayó sobre una hoja completamente blanca.
Se corrió y se extendió
hasta ocultarlo todo.
Su corazón enloqueció
y empezó a descontrolarse.
Sus delirios
no hacen más que crecer.
Ya no hay nada
que pueda hacer.
Ella, sin saber nada,
va repartiendo sonrisas.
Yo...
no te entiendo.
La noche sigue tragando
sin dar señales de terminar.
Recorro con los dedos
las palabras que sigo tragándome
mientras me arrastro
por el suelo.
En esas palabras
no hay mentiras ni falsedad,
pero sí hay cosas
que oculto.
Mis uñas empiezan
a clavarse.
Un hombre al que se le da mal mentir
y una mujer a la que se le da bien ocultar cosas.
Por no querer salir heridos,
se acorralan a sí mismos.
El contorno empieza a aparecer,
y con él llega el dolor.
Las suaves curvas
proyectan una sombra.
La lluvia no da señales de parar
y sigue cayendo.
Sigo tragándome todo
mientras pienso en aquel gatito,
y siento que me arrancan
el corazón.
Nunca he pensado a la ligera
en suicidarme,
pero por alguna razón
siento que quiero morir.
Un hombre lleno de mentiras
y una mujer que sabe dejarse engañar.
Por miedo a salir heridos,
fingían ser inocentes.
Una pasión violenta
empieza a desbordarse,
y con ella
llega el despertar.
Las suaves curvas
proyectan una sombra.
Si el gatito pudiera
comprender su propio destino,
seguramente pensaría:
«Ojalá nunca lo hubiera sabido.»