Letra y música: Miya
Traducción: MUCC-Chile (2026)
La imagen de un cielo en espiral que se derrite
dibuja la muerte.
El muchacho vio la verdad
al desprenderse las apariencias de este mundo.
Crueles tragedias humanas y cuentos de hadas,
un espectáculo para dioses
que se lavan la sangre con sangre.
¿Por qué solo miras
las cosas bonitas?
Adicto, ni siquiera estando sobrio
eres capaz de mirar a los ojos.
¿El agua de ese lado es tan dulce?
Ya veo, ¿allí no existe la realidad?
¿Vas a morir
dentro de ese marco absurdo?
En el cielo rojo
ardieron y desaparecieron
un viejo reloj y él,
sin llegar a saber ni comprender
por quién debía vivir.
Ardieron
y desaparecieron.
En el cielo rojo,
entre las cenizas que se dispersan,
los sentimientos del muchacho
se dispersaron y desaparecieron.
Quemado,
él perdió toda forma
y se desmoronó
hasta convertirse en polvo blanco.
Ardió
y desapareció.