In the shadows (En las sombras)

Letra: Tatsurou
Música: Miya
Traducción: MUCC-Chile

Por la alfombra roja que conduce a los trece escalones,
una multitud de espectadores observa con miradas anormales.

Entre el caos de alegría y gritos,
te busco mientras tarareo.

Cometí un error, solo una vez.
Manché una canción de amor con inmoralidad.

Sobre un escenario extrañamente alto
se alza imponente el patíbulo.

¿Bailamos con esa guillotina
que parece ansiosa por entrar en acción?

Jack el Destripador.
La falsa estrella de rock que admiraba.

La canción final fue un grito
que desapareció en medio de la locura.

Aplausos. Resuena la señal de la ejecución.

Ahorcamiento, decapitación, gas, fusilamiento, incineración.

Damas y caballeros, ¿cuál prefieren?
Un desfile de ejecuciones públicas.

La soledad, parecida al sueño,
es como un afrodisíaco.

Solo una vez
terminé enamorándome de ti.

En medio de la oscuridad,
todavía conservo en mis dedos
la sensación de haberte tocado.

«Cargos: respirar, latir
y los otros 108 deseos mundanos.»*

Ya no logro sentirlo como algo real.
Es como si le estuviera ocurriendo a otra persona. Ah...

Cambio.

Odio que el destino vuelva a comenzar.

Cállate. El fin. Cierra la puta boca.

Odio que la vida vuelva a comenzar.

Cállate.

Un nuevo día, una sombra resplandeciente.

Desaparezcamos.

Ahora que floreció en el cielo y se dispersó,
la oscuridad nace y cae.

Sing, ring, ding, dang.

¿Puedes oírme?

Borrar. Borrar. Borrar.

Un latido sin sentido.
No hay diferencia entre ayer y hoy.

No hay mañana
ni tampoco futuro.

Difuso.

La existencia es ambigua.
Una imaginación transparente, una ilusión.

Caos y equilibrio.

La mente que mantenía unida
termina derrumbándose.

El patíbulo.
Noche de fiesta.

Vamos.

Cambio.

Odio que el destino vuelva a comenzar.

Cállate. El fin. Cierra la puta boca.

Odio que la vida vuelva a comenzar.

Cállate.

Un nuevo día, una sombra resplandeciente.

Desaparezcamos.

Un nuevo día, el nacimiento de una sombra.

Celebremos juntos.

Ahora que atravesaste el cielo
y te dispersaste,

volverás a nacer.



Nota:

*Los «108 deseos mundanos» son un concepto del budismo. Tradicionalmente se considera que existen 108 deseos terrenales que perturban la mente y atan al ser humano al sufrimiento.