Haitoku no Hito (El hombre que perdió la virtud)

Letra: Tatsurou
Música: Miya / SATOchi
Traducción: 
MUCC-Chile


Oh, viajero, que al mirar hacia el cielo
y luego a tus propios pies,
finalmente te diste cuenta de aquellas pequeñas flores
que seguían floreciendo con todas sus fuerzas.

Un león que no hace más que envidiar a los demás,
sin moverse jamás.

Un dictador que se pavonea dentro de un pequeño pozo,
sin conocer el mundo exterior.

Un perro callejero que, queriendo ocultar su debilidad,
se muestra más fuerte de lo que es.

Un ángel caído que, a cambio de conseguirlo todo,
perdió el amor.

Los ojos cristalinos que tenía aquel muchacho
con el tiempo terminaron completamente enturbiados.

Cargando con la culpa y el remordimiento,
lloraba.

Arrastrando una larga sombra
proyectada en negro, camina.

Oh, viajero incapaz de alzar la mirada al cielo

sin poder sentir ya nada,
¿seguirás caminando, pisoteando las flores?

Los sueños que dibujaba cuando era niño
con el tiempo terminaron pudriéndose por completo.

Sin siquiera reparar en aquellas flores
que valientemente seguían floreciendo,
acabó solo.

Arrastrando una larga sombra
proyectada en negro, camina.

Oh, viajero incapaz de alzar la mirada al cielo:

sin poder sentir ya nada,
¿seguirás caminando, pisoteando las flores?

Con unos dedos ya marchitos,
¿qué buscas a tientas?

La inmoralidad que lloraba
envolviéndolo en negro

no es más que un sueño
que consiente su soledad.

Sin posibilidad siquiera de darse cuenta,
continúa ahogándose en él
mientras comienza a hacerse pedazos.

Hasta aquel día
en que un muchacho abrazando un peluche roto
me miró y lloró.

Alza la mirada al cielo
y luego mira a tus propios pies.

Oh, viajero, que al mirar hacia el cielo
y luego a tus propios pies,
finalmente te diste cuenta de aquellas pequeñas flores
que seguían floreciendo con todas sus fuerzas.